¿A que te dedicas?

categoría

Marketing

autor

pausamo

Cuando tu trabajo consiste en ser una mosca cojonera es muy dificil dar respuesta a esta pregunta. El objetivo de mi método es que mi cliente consiga más ventas y del mayor valor posible. Es un asunto muy claro.  En la mayoría de negocios vender cada día consiste menos en hacer presión comercial de forma tradicional y consiste más en atraer a los clientes a tu negocio a partir de la “seducción”. En términos técnicos lo llamo pasar de venta “push” a venta “pull”.

¿Por qué es así? Hay dos motivos fundamentales.

  1. El primero, es que la crisis que pasamos nos ha obligado a bajar nuestros márgenes de venta y muchos sectores se han instalado en una política de “low-cost” permanente. Ir a vender significa en cierta mesura forzar la compra a tu favor. En general, te suelen apretar las tuercas para que vendas tus productos o servicios a un precio cercano a tu coste. Aunque tu oferta de servicios o productos sean los mejores, la sartén por el mango la tiene el comprador y la necesidad de vender la tienes tu. Si sabes un poquito de negociación está claro quien tiene más poder.  En cambio, si eres capaz de  atraer la atención de un grupo de clientes y que estos entiendan que eres capaz de solucionar un problema importante para ellos, serán estos los que vengan a buscar tu solución. En este caso, la negociación del precio no solo está en poder del cliente. La balanza se equilibra y todo es más justo para ambos.
  1. En segundo lugar, vender siempre ha sido comunicar pero si optamos por la estrategia de atracción es fundamental que comuniquemos de una forma meridianamente clara y efectiva. El problema hoy en día es que la comunicación se ha convertido en algo sumamente complejo. Por una lado, las personas recibimos cada día una cantidad de información brutal que no podemos absorber ni entender al 100%. Esta situación se da porque la cantidad de medios de comunicación se ha multiplicado de forma exponencial. Además, todo el mundo tiene a su alcance medios para poder buscar información sobre cualquier tema a cualquier hora y en cualquier lugar. La información se acaba consumiendo de forma muy rápida, superficial y poco racional.

Si miramos como era la situación treinta años atrás veremos que solo había dos canales de televisión y que todo el mundo a las nueve de la noche estaba frente a ella. La complejidad no era un problema.

¿Te parece lógico llenar las redes sociales, blogs, webs, revistas, cadenas de radio y tele de la misma propaganda que funcionaba en los años 80? No verdad, pues esto es lo que acabamos haciendo en la mayoría de casos con un resultado desastroso. Este método solo funciona si tienes millones de euros para gastar y aún así no puedes asegurar un 100% de retorno.

La mayor parte de empresas son conscientes de esta situación pero no consiguen aplicar remedios efectivos. Todos hemos intentado mejorar nuestra presencia online, nuestra oferta en el mundo físico, nuestros namings, packagings, logos, catálogos y lo que se tercie. Contratamos profesionales que nos ayudan a generar una mejora en nuestras ventas y invertimos muchísimos recursos en ello.

El resultado final suele acabar siendo una gran cantidad de recursos inconexos y fragmentados que tu cliente objetivo no entiende o entiende en un sentido diferente del que te gustaría a ti. Todo tu esfuerzo se puede ir al garete si la situación no mejora.

Es como si tuvieras un puzle desmontado. Tienes todas las piezas pero la imagen no tiene sentido.

Si tuvieras un puzzle desmontado tendrías todas las piezas y una imagen sin sentido. Clic para tuitear

Mi trabajo consiste en ayudarte a cuestionar cada uno de los pasos que das en tus acciones de comunicación y venta. Trazar una línea que una todos los recursos que tienes con fin de darles un sentido. Ajustar todas las piezas para que se entienda tu mensaje.

Hago que las piezas de tu puzle encajen

Solo así conseguirás llegar al cliente que te interesa y que este valore tus soluciones como únicas y necesarias.

En resumen, este método te ayuda a crear una marca potente que sea capaz de vender.

Soy una mosca cojonera pero algunos lo llaman “Método Socrático” y otros lo llaman Consultoría. Es un clásico y funciona. Con toda la modestia del mundo. Simplemente me dedico a cuestionar todo lo que haces para que todos tengamos claro que tu proyecto tiene un sentido, un fin y que has tomado la mejor de las decisiones posibles.

Deja tu huella en un comentario

Quieres mi newsletter?

Curso Universitario:

En Instagram